TL;DR

  • Aficionados de México corearon un insulto homófobo durante un partido del Mundial.
  • El insulto ha provocado sanciones repetidas por parte de la FIFA.
  • La FIFA permite a los árbitros detener los partidos por comportamiento discriminatorio.
  • El cántico ha sido un problema de larga data en el fútbol mexicano.
  • A pesar de las campañas, el cántico persiste en los grandes torneos.

En otra muestra de ignorancia, se escuchó a aficionados en el emblemático Estadio Azteca de Ciudad de México corear un insulto homófobo durante el partido de su selección contra la República Checa en el Mundial. Mientras el guardameta Matej Kovar se preparaba para realizar un saque de puerta, el cántico resonó en todo el estadio, recordándonos a todos que algunas cosas nunca cambian.

El insulto en cuestión, "puto", se traduce como "prostituto" en español y ha sido un dolor de cabeza para la FIFA durante años. Esto no es una simple metedura de pata; se trata de una infracción reiterada que ha hecho que la Federación Mexicana de Fútbol reciba fuertes multas que suman cientos de miles de dólares en la última década. ¡Vaya costumbre tan mala!

Pese a numerosas iniciativas contra la discriminación y a los anuncios en los estadios que instan a los aficionados a dejarlo, el cántico se ha convertido en un elemento habitual de la cultura futbolística mexicana, especialmente dirigido a los guardametas rivales durante los partidos. Desde el Mundial de 2014 en Brasil hasta el torneo de 2022 en Catar, este cántico ha hecho sentir su presencia no deseada una y otra vez.

La FIFA ya está cansada, y sus normas contra la discriminación no son ninguna broma. Los árbitros tienen autoridad para detener, suspender o incluso abandonar los partidos si los cánticos discriminatorios continúan tras las advertencias. Pero está claro que el mensaje no le llega a todo el mundo. Apenas unas semanas antes de este incidente, el Tribunal de Arbitraje Deportivo confirmó las sanciones de la FIFA contra la Federación Mexicana de Fútbol, demostrando que sigue siendo responsable del comportamiento de sus aficionados.

Mientras el mundo observa el deporte rey, la fea realidad de la homofobia sigue sacando la cabeza. La FIFA ha afirmado repetidamente que la discriminación no tiene cabida en el fútbol, pero aquí estamos, presenciando la misma vieja canción y el mismo viejo espectáculo. ¿Aprenderán alguna vez los aficionados? ¿O seguiremos viendo estos vergonzosos cánticos resonando en los estadios?

Es hora de que aficionados, jugadores y federaciones den un paso al frente y adopten una postura contra la homofobia en el deporte. El deporte rey debería ser para todo el mundo, y ya va siendo hora de que eso sea una realidad.

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Sobre el autor

Jordan Taylor

Jordan Taylor, exatleta universitario, se ha convertido en una voz destacada del periodismo deportivo, centrándose en la inclusión en el deporte. Con una licenciatura en Comunicación de UCLA y experiencia personal en de…

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